{"id":777,"date":"2024-05-04T20:54:54","date_gmt":"2024-05-04T20:54:54","guid":{"rendered":"https:\/\/ciudadessinborde.casadelasestrategias.com\/?p=777"},"modified":"2024-05-04T21:22:37","modified_gmt":"2024-05-04T21:22:37","slug":"el-arte-de-sanar-y-el-pacto-de-la-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ciudadessinborde.casadelasestrategias.com\/index.php\/2024\/05\/04\/el-arte-de-sanar-y-el-pacto-de-la-esperanza\/","title":{"rendered":"El arte de sanar y el pacto de la esperanza"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Yusbeiry Ojeda Botello<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"181\" src=\"https:\/\/ciudadessinborde.casadelasestrategias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Yusbeiry-1024x181.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-233\" style=\"width:277px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/ciudadessinborde.casadelasestrategias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Yusbeiry-980x173.png 980w, https:\/\/ciudadessinborde.casadelasestrategias.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Yusbeiry-480x85.png 480w\" sizes=\"(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el tejido de sus d\u00edas en Colombia, un peque\u00f1o coj\u00edn destaca como un faro de amor y esperanza. Hace tres a\u00f1os, su hija con apenas 11, le entreg\u00f3 a Yusbeiry este tesoro antes de que emprendiera el viaje hacia tierras desconocidas. Un regalo simple, pero cargado de significado: una promesa de reuni\u00f3n, de cuidado mutuo en la distancia. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este coj\u00edn lo hizo su hija mientras atravesaba una enfermedad que la dej\u00f3 sin cabello (Escabiosis) lo cual desencaden\u00f3 problemas de salud mental en ella y en sus sesiones terap\u00e9uticas aprendi\u00f3 a coser. Al entreg\u00e1rselo le hizo prometer no lavarlo hasta regresar a Venezuela y reencontrarse. Una promesa que se convirti\u00f3 en un pacto sagrado, una manera de aferrarse a la esperanza en medio de la incertidumbre. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De eso, han pasado tres a\u00f1os. Hoy Yusbeiry vive en C\u00facuta con dos de sus cuatro hijos y, aunque durante ciertas \u00e9pocas del a\u00f1o la nostalgia se incrusta como una sombra sobre su coraz\u00f3n por los recuerdos de la separaci\u00f3n forzada, el dolor de ver a sus hijos enfrentar varias enfermedades, las diversas violencias de las que ha sido v\u00edctima en su vida y en su tr\u00e1nsito y ; el coj\u00edn, en su tacto suave y reconfortante, es un b\u00e1lsamo que alivia el dolor y aviva su esperanza. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yusbeiry es una mujer aguerrida que vendi\u00f3 todo lo que ten\u00eda en su pa\u00eds para buscar un mejor futuro en Colombia, y aunque se lo quitaron todo y tuvo que vivir en las calles durante un tiempo, su historia est\u00e1 llena de valent\u00eda y ella, quien sonr\u00ede con nostalgia, se mantiene firme ante los obst\u00e1culos impulsada por el amor a su familia, buscando recuperar su dignidad y consciente de que tiene lo necesario para cambiar su destino y el de los suyos. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yusbeiry Ojeda Botello En el tejido de sus d\u00edas en Colombia, un peque\u00f1o coj\u00edn destaca como un faro de amor y esperanza. 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